Jueves 13 de marzo de 2025.- En un movimiento sin precedentes en la historia de la tauromaquia en México, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció que las corridas de toros seguirán llevándose a cabo en la capital, pero con importantes modificaciones para erradicar el sufrimiento animal.
Esta propuesta busca equilibrar el respeto por las tradiciones con un enfoque más humanitario y ético hacia los toros.
CAMBIOS CLAVES EN LA NUEVA REGULACIÓN DE LA TAUROMAQUIA
Para garantizar que la tauromaquia continúe en la CDMX sin fomentar el maltrato animal, se implementarán las siguientes medidas:
• Prohibición del maltrato y la muerte del toro: Se prohíbe cualquier acto que cause dolor o sufrimiento al animal dentro y fuera de la plaza.
• Eliminación de instrumentos lesivos: No se permitirá el uso de elementos como banderillas, espadas o lanzas en los espectáculos taurinos.
• Uso exclusivo del capote y la muleta: Los toreros solo podrán utilizar estos elementos tradicionales, eliminando el derramamiento de sangre en el ruedo.
• Prohibición de la tortura: Se sancionará cualquier forma de maltrato contra los toros antes, durante y después del evento.
• Regreso de los toros a su hábitat: Una vez concluido el espectáculo, los toros deberán ser devueltos a su ganadería de origen, garantizando su bienestar.
EL DEBATE SOBRE LA TAUROMAQUIA EN CDMX
El anuncio ha generado diversas reacciones en la sociedad mexicana. Mientras los defensores de los derechos de los animales aplauden las nuevas medidas por considerarlas un avance en la protección de los toros, los aficionados y empresarios de la tauromaquia argumentan que las restricciones podrían desvirtuar la tradición del espectáculo taurino.
La Jefa de Gobierno señaló que esta nueva medida ha sido discutida con distintos grupos parlamentarios del Congreso de la CDMX, así como con promotores del sector taurino, buscando un punto de equilibrio entre la continuidad de la actividad y la eliminación de la violencia contra los animales en los eventos.
EL IMPACTO ECONÓMICO DE LA MEDIDA
La decisión del gobierno capitalino de prohibir el maltrato y muerte de toros en los espectáculos generó un intenso debate sobre el impacto económico de esta industria. La Plaza México, considerada la más grande del mundo, ha sido el epicentro de la tauromaquia en el país y representa un importante motor económico, generando empleos directos e indirectos en la ciudad.
Según datos del sector, la tauromaquia en México genera miles de empleos y tiene un impacto significativo en el turismo y la economía local, al atraer visitantes nacionales e internacionales. Sin embargo, organizaciones animalistas han presionado por años para prohibir completamente estos espectáculos, argumentando que los toros sufren tratos crueles y que la tauromaquia debe evolucionar hacia una forma de entretenimiento que no implique la muerte del animal.
EL FUTURO DE LAS CORRIDAS DE TOROS EN CDMX
Con estas nuevas reglas, la tauromaquia en la Ciudad de México entra en una etapa de transformación que buscará mantener los elementos culturales de la tradición, pero eliminando la violencia y el sufrimiento de los animales.
Uno de los aspectos más innovadores es la eliminación de la muerte del toro en la plaza y su posterior regreso a la ganadería. Este cambio no sólo plantea una transformación radical en la esencia del espectáculo, sino que también abre la discusión sobre el bienestar animal y la viabilidad económica de la tauromaquia en su nuevo formato.
DATOS CURIOSOS SOBRE LA TAUROMAQUIA EN MÉXICO
• Plaza México es la plaza de toros más grande del mundo, con una capacidad de más de 41,000 espectadores.
• México es uno de los países con mayor tradición taurina, junto con España, Francia, Colombia, Perú y Venezuela.
• La tauromaquia en México se remonta a la época virreinal, cuando fue introducida por los españoles en el siglo XVI.
• En los últimos años, varios estados han prohibido las corridas de toros, como Sonora, Sinaloa y Quintana Roo.
A pesar de la controversia, las corridas de toros generan una derrama económica anual de miles de millones de pesos y emplean a miles de personas en la industria ganadera y de espectáculos.
El debate sobre la tauromaquia en la Ciudad de México sigue abierto. Por un lado, los defensores de los derechos de los animales celebran esta medida como un avance importante hacia la protección de los toros, mientras que los aficionados taurinos consideran que se está alterando la esencia de esta tradición centenaria. Sin embargo, lo que es un hecho es que el gobierno de la CDMX busca una alternativa que mantenga viva la cultura taurina, pero sin la violencia que la ha caracterizado hasta ahora.
Por Carlos Martínez / VANGUARDIA MX