Washington (EuroEFE), jueves 13 de marzo de 2025.- El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este jueves con imponer un arancel del 200 % a todas las bebidas alcohólicas procedentes de la Unión Europea (UE) en represalia por los planes de Bruselas de gravar las importaciones de whisky estadounidense, una medida que podría empeorar aún más la actual guerra comercial.
«Si este arancel no se elimina de inmediato Estados Unidos impondrá próximamente un arancel del 200 % a todos los vinos, champanes y productos alcohólicos procedentes de Francia y otros países de la UE», escribió Trump en su red social Truth Social.
Trump añadió que la medida que amenaza con imponer «beneficiará enormemente al sector del vino y el champán en Estados Unidos» y volvió a cargar contra la UE a la que acusó de haber sido fundada «con el solo propósito de aprovecharse de EE.UU».
La amenaza del magnate neoyorquino llega después de que la UE anunciará el miércoles medidas en respuesta a los aranceles del 25 % activados el martes por Washington sobre el todo el acero y el aluminio que se exportado a EE.UU.
Reactivación de impuestos aduaneros para el whisky de EEUU
Bruselas ha dicho que gravará importaciones de EE.UU. por valor de hasta 26.000 millones de euros (unos 28.165 millones de dólares), lo que supondrá la reactivación de impuestos aduaneros para el whisky estadounidense, los cuales la UE había implementado ya durante el primer mandato de Trump (2017-2021).
Representantes del sector de bebidas alcohólicas a ambos lados del Atlántico ya indicaron el miércoles que el intercambio de represalias arancelarias desde Washington y Bruselas podría tener efectos devastadores para la industria.
Un arancel del 200 % como el que amenaza con aplicar Trump dañaría de manera destacada al sector vitivinícola europeo, ya que el vino es la principal bebida alcohólica que la UE vende a EE.UU.
Casi un 10 % de todo el vino producido en la UE -el 80 % del cual es elaborado en España, Francia e Italia- es exportado a EE.UU., según datos de la Comisión Europea.
Desde que retornó a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, Trump ha apostado por implementar de manera agresiva aranceles a las importaciones procedentes de diversos socios de EE.UU. para corregir lo que considera déficits comerciales injustos para Washington, para atraer inversión de capital corporativo foránea o como medida de presión para reducir el flujo migratorio o de fentanilo.
La UE, preparada si Trump continúa la escalada de aranceles
La Unión Europea (UE) aseguró este jueves que está «preparada» en caso de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decida ampliar los aranceles contra importaciones comunitarias, después de que entraran el miércoles en vigor los anunciados contra el acero y el aluminio.
«Sí, estamos preparados venga lo que venga», declaró el portavoz comunitario Olof Gill durante la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea, en la que recordó que «nos hemos estado preparando durante más de un año».
Trump afirmó el miércoles que habrá respuesta por su parte tras la represalia prevista por la Unión Europea a los aranceles de Estados Unidos del 25 % al acero y al aluminio.
«Por supuesto que responderé», dijo al recibir en la Casa Blanca al primer ministro irlandés, Micheál Martin, el mismo día en que la UE impulsó contramedidas «rápidas y proporcionadas» a importaciones de EE.UU. por valor de hasta 26.000 millones de euros (unos 28.378 millones de dólares).
Aranceles en acero y aluminio
«Lamentamos profundamente la introducción ayer de aranceles a las importaciones de acero y aluminio, y pensamos lo mismo de cualquier medida futura», declaró Gill.
El portavoz recalcó que piden a EE. UU. «que revoque inmediatamente los aranceles impuestos ayer» y dejó claro que la UE quiere «negociar para evitar aranceles en el futuro, ya que no traen más que pérdidas como resultado y queremos centrarnos en resultados ganadores».
De todas formas, subrayó que, si no es el caso, en la UE «estamos preparados».
El portavoz insistió en que la UE «no es parte del problema» del exceso de capacidad mundial de acero y aluminio.
«Creemos que deberíamos trabajar con EE. UU. para ser parte de la solución, para abordar con precisión el verdadero problema, que es el exceso de capacidad mundial de acero y aluminio», indicó.
La respuesta del bloque comunitario a unos aranceles estadounidenses que considera «injustificados» llegará en dos fases mientras sigue buscando una solución negociada con Washington.
Von der Leyen: La UE está «abierta a negociar»
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, rechazó este jueves de plano los aranceles de Estados Unidos pero subrayó que la UE está «abierta a negociar».
«No nos gustan los aranceles porque creemos que son impuestos y que son perjudiciales para las empresas y los consumidores», afirmó Von der Leyen en una rueda de prensa tras la cumbre UE-Sudáfrica que se celebró en Ciudad del Cabo, en el suroeste del país africano.
«Siempre hemos dicho que, al mismo tiempo, defenderemos nuestros intereses. Lo hemos dicho y demostrado», indicó la política alemana.
«Pero, al mismo tiempo, también quiero recalcar que estamos abiertos a negociar», afirmó la jefa de la CE.
Von der Leyen aseguró que el comisario europeo de Comercio, Valdis Dombrovskis, «está en contacto con su homólogo en Estados Unidos y mañana se comunicarán telefónicamente precisamente sobre este tema».
La jefa de la CE, que compareció acompañada de los presidentes sudafricano, Cyril Ramaphosa, y del Consejo Europeo, António Costa, se refirió a este asunto en respuesta a las últimas amenazas de Trump.
La Federación Española del Vino urge a negociar las disputas comerciales
Mientras, la Federación Española del Vino (FEV), con más de 950 bodegas asociadas, ha urgido a la UE y el Gobierno de Estados Unidos a sentarse a negociar y resolver sus disputas comerciales.
El director general de la FEV, José Luis Benítez, respondió este jueves así a la amenaza de Trump de imponer aranceles del 200 % al vino y al resto de bebidas alcohólicas procedentes de la UE.
En declaraciones a EFE, Benítez explicó que es «absolutamente necesario que negocien cuanto antes».
Insistió en que «no puede ser que por motivos de otros productos el vino u otros productos agroalimentarios sean objeto de represalias comerciales» y menos «con unos aranceles que de manera clara y efectiva sacaría a los vinos españoles y europeos de todo el mercado de EE.UU.».
«No nos podemos permitir que un mercado tan importante para los vinos españoles como lo es el de Estados Unidos se vea afectado por represalias comerciales que no tienen nada que ver con nuestro producto», argumentó.
Por ello, instó al Gobierno español a apoyar esta posición en la Unión Europea, ya que no se trata de «poner aranceles más grandes», sino de «llegar a un acuerdo que no dañe a muchos sectores, familias y personas».
España es el tercer productor mundial de vino y el primero en volumen de exportaciones, según la FEV, con un valor conjunto de ventas en el extranjero cercano a los 3.000 millones de euros en 2023.
El vino español se comercializa en 189 países, principalmente Alemania, Estados Unidos, Reino Unido y Francia.